¡Arbitro ciego!; ¡inepto!; ¿qué no ve lo que está ocurriendo
del otro lado del campo?. “Le voy a comprar unos lentes para que vea
y marque ese faul que desde acá se vio muy claro”. ¿Que no la vio?,
¡es usted un inepto!, ¡le faltan pantalones para marcar esa falta que
fue clarisima dentro de la zona de anotación!.
Estos improperios y otros más rudos refiriéndose a la
visión del oficial son muy usuales durante el desarrollo de un juego,
y provocan que los aficionados e integrantes de un equipo se alteren
o pierdan el control de sí mismos, sin saber que los oficiales dentro
de un campo de juego tienen responsabilidades predeterminadas y áreas
de cobertura asignadas de antemano.
El desconocimiento por parte del público, coaches y jugadores
con respecto a las obligaciones de los oficiales que se encuentran dentro
de un campo, provoca que fácilmente a un oficial se le reclame, se le
grite, o insulte debido a que no marcó (o si marcó) determinado faul
que ocurrió cerca de donde se encontraba o inclusive del otro lado del
campo.
Con la siguiente serie de artículos pretendemos familiarizar
a los aficionados con las obligaciones de un árbitro en el campo. Su
colocación, su mirada, sus movimientos e inclusive su silencio, tienen
una razón de ser.
Para comenzar con lo básico, daremos a conocer los nombres
y posiciones de los oficiales dentro del campo. (Pues aunque usted no
lo crea no son burro, ciego, inepto, o el calificativo que usted guste).
En
la figura 1:
El R es el Réferi, y es quien se coloca en la
parte posterior del equipo ofensivo (el que lleva la bola). Este oficial
tiene una importancia especial ya que es el oficial de mayor jerarquía
durante el juego y por lo tanto es el único que puede establecer un
diálogo aclaratorio con los entrenadores en jefe y capitanes de ambos
equipos. A él le tocan las principales rechiflas pues es quien tiene
que hacer las señales respectivas cuando se marca un castigo.
El U, Umpire, es el que se coloca en la parte
posterior del equipo que defiende (defensivo).
El L, Liniero, es el que se coloca en la línea
lateral con las cadenas y el contador de jugadas (dado).
El LJ es el Juez liniero, que se coloca en la
línea del lado contrario a donde se encuentran las cadenas.
El FJ, conocido como Juez de campo baqueador,
se coloca del lado de las cadenas a 20 o más yardas de la línea donde
se coloca la bola.
El SJ, Juez zaguero baqueador, se coloca del lado
contrario de las cadenas a 20 yardas o más de la línea donde se centra
la bola.
El BJ, Juez central baqueador, se encuentra a
25 o más yardas en el centro del campo atrás del equipo que defiende.
Las posiciones de los baqueadores cambian dependiendo de cuantos hombres
estén en el campo.
Número
de oficiales en el campo, su colocación y áreas de cobertura.
Dependiendo de la categoría en la que se realice el encuentro
(infantil, juvenil, intermedia o mayor) se decide el número de oficiales
que de manera óptima pueden trabajar dentro del campo.
Para esto se emplean los mecanismos de 4, 5, 6 y 7 oficiales.
En cada uno de ellos, cada oficial tiene una obligación primaria y secundaria
distinta a los otros oficiales. También deben vigilar hombres o áreas
diferentes dependiendo si la jugada es patada, carrera, pase, si está
cerca de la zona anotación, en la yarda 25, campo abierto, goles de
campo, patada de despeje, etc.
Es más “fácil” arbitrar un juego con un mecanismo de
siete hombres dentro del campo. A medida que se reduce la cantidad de
oficiales se va haciendo más “difícil” apreciar todas y cada una de
las acciones en toda el área de juego, además de incrementarse las obligaciones
al cuidar a dos o tres hombres (sobre todo en las categorías grandes).
La figura 2 muestra un mecanismo de 4 hombres. Ahí podemos
apreciar la colocación del R, U, L y JL. Así mismo las
diferentes áreas a cubrir por cada uno de los oficiales que como se
puede apreciar son amplias.
El R cubre el área desde la línea de scrimmage
hasta la línea de anotación del equipo que lleva la bola. El U cubre
a los 5 hombres de línea y cualquier acción que ocurra a su espalda.
Los LJ y L cubren las bandas de todo el campo, además
de tener la responsabilidad de todo lo que ocurra en su zona marcada
con las líneas punteadas. Esto es aparte de sus asignaciones primarias
y secundarias dependiendo del tipo de jugada o de dónde se encuentre
la bola en el campo.
La figura 3 muestra el mecanismo de 5 hombres donde agregamos
al BJ. El BJ aparece como oficial adicional en el mecanismo
de 5 oficiales representado en el diagrama. Su posición siempre será
enfrente al ala cerrada del equipo ofensivo; su asignación primaria
es el hombre más abierto del lado del ala cerrada y su asignación secundaria
todos los posibles receptores en campo abierto; es también el principal
responsable de la línea de gol. Las áreas punteadas en cada figura indican
las zonas principales de cobertura en cada caso como pueden apreciar
se reducen ampliamente.
Asignaciones
primarias por hombres con un mecanismo de seis oficiales (Figura 4).
De
las cuatro estrategias posibles presentadas anteriormente, vamos a proceder
a explicar sólo una de ellas: la de 6 oficiales (figura 4). En cuanto
se colocan los jugadores en la línea de golpeo los oficiales deben tomar
a sus hombres asignados. En teoría todo es muy simple:
El
R toma al último hombre de la formación y cuidará al QB hasta
que la jugada termine en su zona.
El
U toma a los 5 hombres de línea, y todo lo que ocurra a su espalda.
El
L es responsable del segundo hombre más cercano atrás de la línea
de su lado, y toda la línea de scrimmage antes y al momento del centro.
El
LJ es responsable del segundo hombre más cercano atrás de la
línea de su lado, y toda la línea de scrimmage antes, y al momento del
centro.
Los
jueces baqueadores FJ y BJ siempre tomarán al hombre abierto
más cercano a la línea lateral y apoyarán a los demás oficiales en todo
el terreno de juego.
Asignaciones primarias por hombres con un mecanismo de
siete oficiales (Figura 5).
Este
mecanismo es el más fácil de cubrir:
El
R toma al quarterback y al tackle de su lado al momento del centro,
y después sólo tiene ojos para el quarterback hasta que la bola abandona
el área, siendo su asignación secundaria el progreso del balón una vez
que este cruzó la línea de scrimmage.
El
JL es responsable del segundo hombre más cercano atrás de la
línea de su lado, y toda la línea de scrimmage antes y al momento del
centro.
El
L es responsable del segundo hombre más cercano atrás de la línea
de su lado, y toda la línea de scrimmage antes y al momento del centro.
El
FJ y SJ, siempre vigilará al hombre abierto más cercano
a la línea lateral y apoyarán a los demás oficiales en todo el terreno
de juego.
El
BJ siempre vijilará al hombre llamado ala cerrada y apoyará a
los demás oficiales en todo el terreno de juego.
Como
se puede ver, los oficiales se responsabilizan de un sólo hombre ya
que el U vigila a los 5 hombres de línea: centro, guardias y
tacles.
Todo
sería relativamente sencillo si sólo existiera una sola formación y
si los jugadores corrieran trayectorias rectas, sin embargo, el mecanismo
se complica cuando los corredores se cruzan en las trayectorias y los
equipos utilizan una serie de formaciones poco usuales, efectúan diferentes
tipos de jugadas y aparecen diversas situaciones de terreno. A esto
agréguele que los oficiales se dedican a dar explicaciones a los couches
del porque no se marcó un faul que ellos apreciaron del otro lado del
campo cerca de la zona de anotación (esto es una excusa para obligarlos
a distraerse de sus asignaciones y de su trabajo en equipo).
Después de la asignación primaria por hombres antes del
centro, se debe pronosticar qué jugada va a realizarse (carrera o pase),
identificar claramente el lado hacia donde se desarrollará ésta, y cuidarse
de no ser golpeado por ningún jugador. Además, mientras la jugada no
se defina completamente, no hay que perder la referencia del hombre
asignado ni descuidar a los demás hombres que se encuentren dentro de
su área de responsabilidad (figura 4). Sencillo, ¿no?.
Con lo que respecta al improperio de “Arbitro Ciego”,
queremos decirles que aunque no lo crean es una gran verdad, ya que
el buen oficial no se dedica a ver el partido sino únicamente a cuidar
a su hombre(s) o su área, y esto dependerá del tipo de desarrollo de
la jugada y en dónde ocurra esta.
Es un error muy común exigirle a un oficial que marque
un faul que no está cerca de su zona o del otro lado del campo, y se
cree que tiene como obligación vigilar todas las jugadas aunque no le
corresponda vigilarlas.
Se ve simple, pero todo mundo le exigirá que marque usted
faules en cualquier parte del campo (existan o no existan, sobre todo
después de una anotación), y le gritarán toda clase de improperios aunque
esté usted haciendo bien su trabajo. Después de conocer esto, ¿usted
que opina? (y mire que aún le faltan por ver y conocer 180 páginas del
libro de mecanismos).
“Bienvenido al maravilloso mundo del arbitraje en el
Fútbol Americano”. Esperamos que le haya servido esto. Todavía tenemos
mucho que platicar sobre arbitraje. Por el momento nos despedimos hasta
que oigamos algo nuevo detrás de la caja de coucheo ... ¡Tiempo fuera
de los oficiales!.
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