A quien le corresponda
(o se ponga el saco):
Las agresiones
en el fútbol Americano.
El Fútbol Americano
fue instituido por las universidades de los E.U.A. con un principio
fundamental: "El poder crear la necesidad de motivar el espíritu
de competencia y de lucha en el participante". Lo anterior estaría
basado en una fuerte disciplina y un gran esfuerzo en su práctica
y la enseñanza al respeto por las reglas, siendo esto en conjunto
un complemento con los estudios académicos para formar uno de
los principales pilares en la formación de un buen estudiante.
Las reglas son parte fundamental
en el desarrollo del juego y están diseñadas para hacer
una competencia claramente competitiva, y otorgar las mismas oportunidades
a los dos equipos contendientes, y castigan al que de alguna manera
trata de tomar ventaja ilegal de su oponente.
Al ser éste un deporte
de contacto es altamente riesgoso, por este motivo se han desarrollado
a través de los años una serie de aditamentos de protección
que son indispensables y obligatorios para la práctica de este
deporte lo cual nos lleva a no prescindir de alguno de ellos, aunque
nosotros les consideremos que no son indispensables.
El respeto hacia el oponente,
couches, compañeros, y público es uno de los fundamentos
de enseñanza en este deporte, por tal motivo, la burla hacia
un contrario o para cualquier participante en el campo es fuertemente
castigada por las reglas.
El decir malas palabras
(insultos) o hablar en tono de burla, festejar individualmente (llamar
la atención a un solo jugador) y retar a un oponente, es considerado
por el reglamento como una agresión y es castigado como un faul
personal o una actitud antideportiva y también conlleva la expulsión.
(Regla. 2-32-1 y Regla. 9-2-1, -2, -3, -4).
Aunado esto, también
es ilegal la estrategia desarrollada por varios couches y copiada por
un gran número de sus asistentes, en la cual por sistema protestan
todo faul marcado inclusive antes de saber de quien fue (que es una
forma de agresión hacia un oficial), o la asignación de
un elemento del staff a estar detrás de un oficial indicándole
que en cada jugada existió un faul a su favor que no se marcó.
El respeto hacia una autoridad
se ha deteriorado al permitirse que una persona sujeta a las reglas
interfiera con el desarrollo del juego y se exprese con ademanes exagerados,
gritos, intromisiones dentro del campo, haciendo énfasis en sus
comentarios sarcásticos que son vistos y observados por el público,
y provocando que éste reaccione insultando de viva voz a la planilla
de oficiales (se consideran también como una agresión
verbal).
Es denigrante para cualquiera
de los participantes de este deporte, sobre todo de las Universidades
(que se consideran altamente formativas), el escuchar dentro de su estadio
a los "pseudo aficionados" proferir de viva voz o en coro
toda clase de insultos a los equipos contrarios, planillas arbitrales,
o a cualquier persona que les venga en gana.
Necesitamos de alguna forma
acabar con esta práctica que se considera un cáncer y
que cada vez más se está instituyendo de los estadios
donde se practica el Fútbol Americano, sobre todo en aquellos
campos donde asisten familias, aunque estos "pseudo aficionados"
paguen su boleto, esto no le da autorización o derecho alguno
de insultar abiertamente a un participante.
Mediante este artículo
solicitamos de una manera muy respetuosa a todas las ligas que agrupan
a las diferentes instituciones, a todos los que participamos, que se
sirvan tomar en cuenta en sus próximos congresos el poder cambiar
este tipo de actitudes, para todos molestas, con alguna acción
que consideren necesaria para frenar esta práctica nociva que
deja definitivamente a un lado los principios fundamentales de formación
en los cuales se basa la practica del "FUTBOL AMERICANO".